A veces somos tan masoquistas
queriendo estar donde ya no se nos necesita,
donde ya no se nos quiere.
Que masoquistas al creer que podemos tener lo ya perdido
Ilusos que piensan que habrá una segunda, tercera o cuarta oportunidad.
Masoquistas al querer aferrarnos a los labios que no son ya nuestros, a los brazos que no nos esperan más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario